El equipo dirigido por Ferguson no había tenido la oportunidad aún de ser el vencedor en el nuevo estadio de la escuadra londinense. Incluso, el equipo inglés de fútbol ya arrastraba en Liga cuatro cursos sin ganar. Su última victoria se remontaba al 2005, cuando se impuso en el viejo Highbury.
Pero el United salió convencido a asumir el envite echado por el Chelsea, que ostentaba la calidad de ser el primero de la competición. Aun teniendo una fecha menos que el resto.
La apuesta era apetitosa para el equipo de fútbol inglés Arsenal. La victoria le hubiera significado la obtención de la segunda posición, despojando a su rival. Como perseguidor directo del conjunto que entrena el italiano Carlo Ancelotti.
El contraataque del Manchester United lo aniquiló. Dejó sin esperanzas al Arsenal, que no fue capaz de hacer efectivas sus acciones en ataque. Aturdido en la zona del arquero holandés Edwin Van der Sar, al que apenas amenazó.
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